Es
evidente que la decisión de comprar una vivienda es algo muy personal y depende
de multitud de factores.
Creemos
que es bueno tener unos momentos de reflexión previos. Muchas veces uno se pone
a buscar sin saber muy bien ni el qué, ni el dónde, ni el cuánto. Una reflexión
inicial para tener las cosas claras vendrá bien para no perder el tiempo.
Las
cuentas
Es
importante "hacer números" y saber cual sería un presupuesto orientativo y real
del precio de la vivienda que se busca. Para ello proponemos un simple ejercicio
de números: Dicen los expertos que la cantidad que se debe destinar a la compra
de la vivienda (al préstamo hipotecario) no debería superar el 35 ó 40% de los
ingresos netos mensuales para no vivir "agobiado".
Para
ello:
1.Divide
tus ingresos netos anuales entre 12.
2.
Calcula una tercera de esos ingresos mensuales: esa sería la mensualidad
"ideal" de tu hipoteca.
3.
Esa mensualidad corresponde a un importe de préstamo hipotecario que podemos calcular
de la siguiente forma: dividiendo nuestra "mensualidad ideal" entre la cifra que
resulta de cruzar un tipo de interés y un plazo en el cuadro que se puede ver
en el apartado 13.3. Ese es el importe aproximado de nuestra hipoteca.
4.
Al importe de la hipoteca se puede sumar el dinero ahorrado.
5.
Atención, ten en cuenta los gastos iniciales de la compra de la vivienda que oscilarán
entre un 10 y un 12% del precio. Estos gastos se tienen que desembolsar al principio
y por tanto deben sumarse al precio de venta.
6.
El importe de la hipoteca, más los ahorros sería el precio de la vivienda que
podemos buscar (en el que estarán incluidos los gastos).
Nuestro
ejemplo.
Supongamos
que tenemos unos ingresos familiares netos de 27.045,54 € al año. Dividimos entre
12. Nos salen 2.253,80 € al mes. Un tercio de esa cantidad es 751,27 €. En el
cuadro del capítulo 13.3 vemos que a un tipo de interés del 6% (como ejemplo para
tomar un tipo de interés medio) a 20 años nos da 43,06 €. Dividimos 751,27 € entre
43,06 € y nos sale que nuestra hipoteca seria de 105.177,12 aproximadamente. Ten
en cuenta que a más plazo más importe.Al importe de la hipoteca sumaríamos los
ahorros sin olvidarnos de tener en cuenta los gastos.
Ya
hemos hecho unas cuentas. Ya tenemos un primer paso
¿Comprar
o alquilar?
Ésta
podía ser también otra de las cuestiones a plantearse antes de nada. Las circunstancias
para una decisión sobre la compra o el alquiler son muy personales e influyen
tantos factores que no sería posible tratarlos de forma sistemática.
Te
sugerimos una reflexión sobre esta disyuntiva y para ello te proponemos que contestes
el siguiente cuestionario:
1. ¿Puedo acceder a una
vivienda de similares características si compro o si alquilo? 2.
¿Los precios de los
alquileres en mi ciudad / barrio están acordes con los precios de las viviendas
en venta? 3. ¿Puedo
"meterme" en la compra de una vivienda, financiando la totalidad? 4. ¿Tengo
en cuenta otros gastos, además de la hipoteca que, como propietario, voy a tener:
impuestos, la comunidad de propietarios, reformas? 5. ¿Tengo
en cuenta el tratamiento fiscal de la compra de la vivienda? 6. ¿Los
tipos de interés y los plazos amplios de la hipoteca me permiten pagar las mensualidades
y con ello comprar una vivienda por un poco más de lo que me costaría un alquiler?
Estas
podrían ser algunas de las cuestiones que nos deberían ayudar a decidir si compramos
o alquilamos.
Como
puede comprobar el lector, al final la decisión es personal.
En
cualquier caso, esperamos que esta guía te sea de utilidad para hacer más sencillo
el camino hacia tu nueva vivienda.
¿Cuánto
me puedo gastar?
Además
de "echar las cuentas" , debemos plantearnos cuadrar la operación.
Esto
no es, ni más ni menos, que tomar en cuenta las partidas que intervienen en la
compra y la financiación. Te proponemos que rellenes todas las casillas del cuadro
siguiente. Las dos columnas deben sumar lo mismo.
PRECIO
COMPRA / CONSTRUCCIÓN
CRÉDITO
HIPOTECARIO
GASTOS
COMPRAVENTA
+
OTROS
CRÉDITOS
+
GASTOS
HIPOTECA
+
FINANCIACION
VENDEDOR
+
OBRAS
Y REFORMAS
+
APORTACIÓN
PERSONAL
+
SALDO
PENDIENTE (REHIPOTECA)
+
OTRAS
APORTACIONES
+
TOTAL
COSTE
=
RECURSOS
TOTALES
=
Si
las dos columnas suman lo mismo es que estamos encaminados, las cosas "cuadran".
Es decir, tenemos recursos para afrontar todos los gastos.
¿Dónde
buscar?
Si
ya tenemos un poco claro lo que queremos... comprar o alquilar, la zona que nos
viene bien... el precio aproximado al que podemos optar, nueva o de segunda mano...
ahora nos ponemos a buscar.
Las posibilidades son múltiples: si
vivimos en una gran ciudad podemos buscar en prensa especializada de oferta inmobiliaria,
en los anuncios por palabras de la prensa general o en las secciones especializadas
de oferta inmobiliaria que, suelen ser, una separata editada un día de la semana.
En
otros casos podemos acudir a servicios municipales o autonómicos, como es el caso
de "Madrid Ventana Joven", una oferta de inmuebles en la capital para el colectivo
de gente joven.
También
podemos consultar las bolsas inmobiliarias de Internet que han proliferado de
forma importante en estos últimos tiempos, como www.comprarcasa.com
Si
vivimos en un área más bien rural una solución es "patearnos" la zona, preguntar
a vecinos o instituciones locales.
Sin
embargo, lo mejor es acudir a un Agente de la Propiedad Inmobiliaria de la red
inmobiliaria API.
No
debemos pensar que la intervención de un Agente API encarece la compra. Esa es
una idea equivocada, primero porque sus honorarios forman parte del precio de
venta y por tanto los paga el vendedor, segundo porque el precio de venta de un
inmueble siempre es negociable y en ese precio deben estar incluidos sus honorarios.
El
agente inmobiliario es quien mejor nos puede aconsejar y orientar sobre la oferta
de vivienda y los precios actuales de la zona que estamos buscando. Además, tendrá
una oferta amplia de inmuebles en su zona de trabajo tanto por las viviendas que
tiene en cartera como por la colaboración con otros profesionales de la Bolsa
l Inmobiliaria.
Tengamos
en cuenta que el profesional puede ahorrarnos muchos viajes inútiles y el tiempo
de búsqueda: llamar a los anuncios, coordinar con los vendedores ... si conseguimos
transmitir claramente nuestras necesidades y el tipo de vivienda que buscamos,
la intervención de un profesional puede hacernos ganar mucho tiempo.